Sal.1.1. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sal.1.2. Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

Sal.32.1. [Salmo de David. Masquil.] Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

Sal.32.2. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.

Sal.41.1. [Al músico principal. Salmo de David.] Bienaventurado el que piensa en el pobre; En el día malo lo librará Jehová.

Sal.41.2. Jehová lo guardará, y le dará vida; Será bienaventurado en la tierra, Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.

Sal.41.3. Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad.

Sal.84.5. Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.

Sal.84.6. Atravesando el valle de lágrimas lo cambian en fuente, Cuando la lluvia llena los estanques.

Sal.84.7. Irán de poder en poder; Verán a Dios en Sion.

Sal.94.12. Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, Y en tu ley lo instruyes,

Sal.112.1. [Aleluya.] Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.

Sal.112.2. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.

Sal.112.3. Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.

Sal.119.1. [Alef ] Bienaventurados los perfectos de camino, Los que andan en la ley de Jehová.

Sal.119.2. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan;

Sal.119.3. Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.

Sal.128.2. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.

Sal.128.3. Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

Pro.3.13. Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, Y que obtiene la inteligencia;

Pro.8.34. Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.

Pro.8.35. Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová.

Isa.56.2. Bienaventurado el hombre que hace esto, y el hijo de hombre que lo abraza; que guarda el día de reposo para no profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.

Mat.4.23. Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Mat.5.2. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

Mat.5.3. Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Mat.5.4. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

Mat.5.5. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

Mat.5.6. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

Mat.5.7. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Mat.5.8. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Mat.5.9. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Mat.5.10. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Mat.5.11. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

Mat.5.12. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

Mat.11.6. y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.

Mat.13.16. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.

Luc.11.28. Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.

Luc.12.37. Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.

Luc.14.13. Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos;

Luc.14.14. y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

Jua.13.14. Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.

Jua.13.15. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

Jua.13.17. Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.

Hec.20.35. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.

San.1.12. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

San.5.11. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.

1Pe.3.14. Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis,

1Pe.3.15. sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

1Pe.3.16. teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

1Pe.3.17. Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal.

1Pe.4.12. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,

1Pe.4.13. sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.

1Pe.4.14. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

1Pe.4.15. Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;

1Pe.4.16. pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.

Apo.1.3. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.

Apo.1.4. Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono;

Apo.14.12. Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.

Apo.14.13. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.

Apo.16.15. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

Apo.19.9. Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

Apo.20.6. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.

Apo.22.7. ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

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